Algunas veces el dolor de no actuar sobre un impulso, puede ser peor que el posterior arrepentimiento.
Hacía tiempo que no me abandonaba por estos lares a la divagación más absoluta (espero que no al sofismo, por favor, si fuese así ejecutadme sin piedad), algunas veces adoro y detesto este lugar porque lo habitan las palabras…
Mis tan amadas y demasiadas veces odiadas palabras.
Al avanzar en la vida dejamos tres o cuatro imágenes de nosotros mismos diferentes entre sí, las vemos a través de la niebla del pasado como retratos de nuestras diversas edades.
Estoy en pleno proceso. Siempre estoy en pleno proceso.
Por aquello de que todas las generaciones necesitan una revolución, si no se pierden, aunque hay demasiada gente ahí fuera que se ha quedado atrapada en su propia revolución y no sabría decir qué es peor.
Anarquía.
Ser un agente del caos.
Quizá esa sea mi respuesta después de todo.
¿Quereis todas las preguntas o todas las respuestas?
¿Quereis saber lo que vale una respuesta a una pregunta?
Nada.
No vale absolutamente nada.
Sin embargo una buena pregunta… La Pregunta, con mayúsculas (supongo).
Sometimes to create one must destroy first, o esa es al menos la teoría en la que tiendo a escudarme desde tiempos inmemoriables, probablemente no sea verdad, pero es mi verdad.
El desastre, las ruinas y las cenizas, son el lienzo que utilizamos los soñadores, los artistas y los ingenuos para crear el futuro, un futuro lo más incierto posible para poder moldearlo a nuestro antojo. Al tuyo, al mío, al de ella, al de él…
¿Existen el presente, el pasado y el futuro?
No.
No para un agente del caos.
¿Es el ser humano después de todo una pasión inútil? ¿Ese dolor sin sentido del que hablaba no hace tantos meses? ¿De verdad carecemos de todo significado o de objetivo alguno?
Oscar Wilde, mi querido Oscar, afirmaba en su Preface de The Portrait of Dorian Gray, que quien se queda en la superficie del símbolo yerra, pero quien le da una importancia quasi exclusiva a la profundidad yerra aún más.
Todos somos a la vez superficie y símbolo.
Como era aquello de… ah, sí, los que ven significados obscenos en cosas bellas están corrompidos sin ser elegantes, ¿no? Y la elegancia es un bien preciado. El otro día en medio del Paseo del Prado me encontré con la imagen viva de la elegancia, calzaba unos zapatos llenos de agujeros, ostentaba un abrigo roto y andrajoso, podías adivinar por su expresión que tenía frío (y hambre) y empujaba con tesón un carrito de alambres con libros antiguos apilados en pequeñas montañitas de color rancio. Miraba al frente con la elegancia y la certeza de saber algo que tú y yo ignoramos.
La gente tiene demasiada tendencia a ver mal. Miopía humanística le llamaría yo en un alarde de generosidad procedente de mi más puro egoísmo.
Los que ven significados hermosos en cosas bellas son los cultivados.
Para ellos aún hay esperanza.
Son unos pocos, ¿elegidos? para los que la Belleza sólo significa eso. Belleza.
Y probablemente ellos se salvarán.
Si es que tiene algún sentido salvarse ya para empezar.
Volviendo al tema de la anarquía.. Si tal y como yo lo veo existen dos fuerzas opuestas desde tiempos inmemoriables, permanentemente enfrentadas entre sí, una que promueve el control y la sumisión y otra que lucha en favor de la libertad y la creatividad, ¿quién debería de ganar la batalla final?
¿Control o libertad eternas?
¿Existe la sensated en un mundo de locos?
¿Dónde se esconde la locura en una multitud de sensatos y cobardes?
(En sus corazones, quizá)
Esta guerra entre abstractos entiendo que no debe confundirse con la batalla constante entre el Bien y el Mal. (Si es que, para empezar, existen) Dudo de su existencia casi tan a menudo como la afirmo con tesón.
La respuesta es que ninguno puede ganar. Ninguno debe ganar.
¿Y qué conseguimos con esto?
Nada.
Nos hemos equivocado de pregunta una vez más.
¿Será verdad que el mundo tiene su propio orden y conviene no perturbarle?
No fucking way in hell!
C-A-O-S
La profesión de espejo está en peligro de extinción últimamente (desde hace siglos), nadie quiere conocer la realidad porque entonces creeremos que no podremos cambiarla.
Por eso destruimos (sometimes to create one must destroy first) rompemos el cristal que se atreve a reflejarnos y luego fingimos no haber visto nada. Lo hacemos para salvarnos (¿tiene sentido salvarse?)
Cuando los dos lados de mi cerebro se ponen a discutir me levantan dolor de cabeza, supongo que eso me hace una yonky del café y el paracetamol.
¿De verdad creeis que al espejo no le duele?
I’ll be a lover in your bed, and a gun to your head…

“Cuando el poder del amor supere el amor por el poder, entonces y sólo entonces, el mundo conocerá la paz”
No es ternura el fuego de una pasión…








Debatiendo…