Esta mañana han tenido lugar en el Congreso de los Diputados unas Jornadas sobre la relación existente entre los medios de comunicación y la violencia de género. Antes que nada me gustaría felicitar al Grupo Parlamentario Socialista y a todos los miembros de la organización por todo su trabajo y por habernos ofrecido la oportunidad de poder debatir con tamañas personalidades.
Éramos bastante más mujeres que hombres aunque estos últimos tuvieron una representación significativa, sin embargo, como bien dijo Iñaki Gabilondo, podremos decir que hemos avanzado de verdad cuando en este tipo de jornadas y coloquios haya un número mayor de hombres que de mujeres.
Me he encontrado con buenos amig@s y he desvirtualizado a algunas personas que tenía pendientes.
El ambiente en general fue distendido y aunque algunas de las intervenciones se excedieron un poco en el tiempo e incurrieron en repeticiones, creo que tanto los datos como las experiencias y opiniones que se pusieron de manifiesto allí fueron muy interesantes.
Nos queda mucho camino que recorrer en la lucha contra el maltrato a las mujeres, y los medios de comunicación, aunque no siempre les guste asumir ese rol, tienen un papel importante en el debate sociológico que suscita. Todos sabemos que una noticia no tiene el mismo efecto si se cuenta de un modo que de otro. Por eso debemos huír de los sensacionalismos y la necesidad del morbo por el morbo.
Hablemos de asesinos y no de mujeres muertas.
Tuvimos la suerte de poder contar con la presencia de la Ministra de Igualdad, Bibiana Aído, que nos recordó todo el trabajo que nos quedaba por hacer. Que los avances que se conquistan hay que mantenerlos, que las nuevas generaciones, al contrario de lo que pueda parecer, siguen cayendo en los mismos roles inútiles. De hecho la mayoría de las mujeres que sufren este tipo de violencia y que llaman al 016 son menores de 30 años.
¿Qué estamos haciendo mal?
La historia se repite una y otra vez en adolescentes, jóvenes, adultos…
Fue un lujo poder escuchar a la socióloga Carmen Vives (Universidad de Alicante) que se dedica a la investigación en el ámbito de la salud social. Compartió con nosotros datos de estudio y nos recordó la trampa de las estadísticas, que pueden producir un sentimiento reconfortante si no sabemos leerlos con realismo.
Tanto Iñaki Gabilondo (CUATRO), como Pepa Bueno (TVE) y Javier Tovar (EFE) hablaron desde su larga experiencia en los medios de comunicación del desapego con el que algunas veces se trataban estos sucesos, de lo necesario (aunque extremadamente difícil) que sería crear espacios especializados e incluso periodistas especializados al igual que los hay en otros ámbitos de la información (economía, deportes, política… por citar algunos).
Pero a mí personalmente me gustaría destacar las palabras de Inmaculada Jabato (Canal Sur), por esa forma tan magnífica que tiene de transmitir con tanto sentimiento unos ideales feministas por los que muchas mujeres y muchos hombres luchan cada día.
La polémica que ha quedado un poco en el aire es, ¿qué papel deberían de asumir los medios de comunicación en este tema? A ningún periodista que se precie le gusta que le dicten normas sobre cómo debe administrar o transmitir la información, sin embargo ¿deberíamos regular y encauzar de algún modo este tipo de noticias?
¿Favorece o beneficia a las afectadas tanto follón mediático? ¿Cuál es el siguiente paso?
Contadme vuestras opiniones, que como siempre, me interesan y mucho.
Para terminar, recordar una vez más todo el trabajo que aún tenemos tod@s por delante, dejar de soñar con leyes y legislaciones a golpe de machete (tod@s sabemos que por desgracia la Ley de Igualdad, por muy necesaria que ésta fuese, no ha conseguido erradicar esta lacra de la sociedad) y trabajar en el día a día, en la transmisión de la cultura, en al aprendizaje de los niñ@s y en jamás jamás jamás mirar hacia otro lado. Atrás tienen que quedar los tiempos en los que dábamos por hecho que en lo que ocurría en el ámbito privado, la mirada pública y social no tenía ningún derecho.
Maduremos como sociedad, porque las sociedades crecen en democracia cuando lo hacen en derechos.
Una vez más, mil gracias a tod@s las personas que compartieron con nosotr@s su trabajo y sus ideas, y también a tod@s los compañer@s con los que tuve ocasión de conversar al terminar las jornadas.








Me hubiese gustado mucho haber podido estar allí. Estoy segura de que hablasteis de temas muy interesantes, gracias por compartir con nosotros la experiencia.
Creo que los medios de comunicacion deberían de ser más cuidadosos al hablar de estos asuntos y sobre todo tratar de ser mucho más respetuosos. Pero solo es mi opinión.
La verdad es que escuchar hablar a ese tipo de profesionales vale mucho. Pero ver la cara de Alba, mientras todo el mundo la saluda y sabe quién es y ella no tiene ni idea de quiénes son ninguno de los que se le están presentando ¡no tiene precio! jajajajaja, si es que no te me enteras de nada chiquilla, como bien dijeron hoy: eres más famosa que Jesucristo (te guste o no
)
Realmente Alba eres, famosa, que le vas a hacer…jejeje… Y ahora en serio espero que desde este espacio, teniendo en cuenta la cantidad de seguidores que tienes, seas capaz de ir sen¡mbrando pequeñas semillas en nuestras conciencias, en la de tod@s, sobre el tema que nos ocupa.Creo realmente que además de la ley de igualdad, que es muy necesaria, se debe de ahondar en la educación en la igualdad.Creo que esto es lo más importante, en educar, tanto en colegios como en el ambito familiar, en el respeto a l@s demás y en enfatizar que tod@s somos iguales, y como tal, la misma dignidad.pienso que esa es la batalla más importante a la que nos enfrentamos.Es decir, el que el respeto a l@s demás sea algo “natural” en tod@s y cada un@ de nosotr@s… Porque por encima del genero, raza, religión, nacionalidad, sexo… Tod@s somos seres humanos y como tales merecemos respeto.
Me uno a las opiniones de Marisa, aquí arriba. Muchos de los que te seguimos no te conocemos en persona pero esperamos grandes cosas de ti. Ese empuje y esa forma de pensar es lo que más falta hace para luchar contra “lcaras” (como tu bien las llamas) de esta sociedad nuestra, sobre todo la violencia contra las mujeres. Siempre será muy importante que mujeres fuertes y activas como tu apoyen estas causas y se dejen la piel en temas que son importantes para el mundo. Todavia queda mucho trabajo por hacer digan lo que digan pero estaremos todas alli para dar la cara.
Pongamos que se llama Andrea.
Tiene 23 años, tres criaturas y un tío que la trata a golpes “porque no entiende de otro modo las cosas”.
Esta noche me quitará el sueño porque se marchó con él. Salieron los dos juntos, ella delante con la cabeza agachada y muerta de vergüenza (en realidad soy un imbécil por intentar poner palabras a sus sentimientos). Él orgulloso y ofendido porque le hemos hecho perder el tiempo, lanzandome una última mirada retadora: “¡esta hembra es mía!”. Como si estuviésemos en una especie de berrea…
Esa mirada machista me quitará el sueño de esta noche. ¿Sobrevivirá Andrea a esta noche?
Probablemente sí porque en sus ocho años de experiencia habrá aprendido el modo de “conducir” la violencia de esa mala bestia… Aunque al muy cabrón, ¿se le irá la mano?
Andrea saldrá, probablemente en las noticias, con morbo o sin él, como mera asesinada o como otra mujer víctima de la violencia machista asesina.
Mi duda es si Andrea tendría que salir en las noticias de esta noche, si tendría que quitarnos el sueño a todas, y a todos. Mi duda es si Andrea tendría que ser noticia porque ante los policías, que la ha recogido inconsciente y llena de golpes y heridas en el portal de su casa, insiste en que se ha caído y que su marido no tiene nada que ver, hasta el punto de exigir que venga a recogerle su marido.
Chavales, o le hacéis un seguimiento y le cazáis al muy cabrón en el momento en que le pegue, o no hay nada que hacer. Los policías también perderán la noche, probablemente, aunque los vecinos no quieren meterse “en problemas de pareja”. Esa sí es una labor que nos queda por hacer.
Andrea no es noticia hoy. Tal vez el problema es que será noticia… demasiado tarde.
Andrea me quitará el sueño esta noche.
Pongamos que se llama Andrea y que esta historia jamás ocurrió.
Muy buenas las jornadas pero eché de menos que se propiciase más el debate y que se mojasen mas las manos. Alf, tienes razon, esas mujeres deberian de ser noticia antes y no después, porque después ya no sirve para nada.